DIBECO condena el veto del Ayuntamiento a BÉJAR FM

  • Solicita al equipo de Gobierno que abandone este tipo de técnicas, recapacite, rectifique, y recuerde que los medios de comunicación son garantes del sistema democrático
La Asociación de Medios Digitales de Béjar y Comarca (DIBECO) denuncia y lamenta la actitud de veto mantenida por el Ayuntamiento de Béjar con respecto a algunos medios de comunicación. En 2006 fue a una emisora de radio, en 2013 a una página web, en 2015 directamente a una periodista, y ahora, en pleno 2017, al digital BÉJAR FM.

Mostramos nuestra repulsa más explícita ante este hecho, y nuestra profunda preocupación por esta postura adoptada, que cercena unos derechos y libertades constitucionalmente reconocidos como son los de expresión e información.

Esta asociación le ha brindado, le brinda y siempre le brindará nuestro apoyo más contundente, y nuestra solidaridad más sincera, a BÉJAR FM.

En DIBECO condenamos este trato sin paliativo alguno, en todo caso, y máxime cuando proviene de una entidad pública. De igual manera nos cuestionamos los criterios, si los hubiera, de la adjudicación arbitraria de la publicidad institucional.

Solicitamos al equipo de Gobierno que abandone este tipo de técnicas, recapacite, rectifique, y recuerde que los medios de comunicación son garantes del sistema democrático.

Larga siesta estival de nuestros gestores sanitarios

PILAR MORENO

Como todos los años, la proximidad del verano y las vacaciones estivales de los sanitarios producen en nuestra provincia noticias que generan alarma entre la ciudadanía: se cierran plantas, se interrumpen consultas, baja el número de intervenciones quirúrgicas y, como es de esperar, eso lleva a que aumenten las listas de espera, ya de por sí escandalosas en muchas especialidades. En atención primaria, al no sustituirse las ausencias, los médicos y enfermeras tienen que acumular cupos de pacientes, y esto genera retrasos y disminuye la accesibilidad.

Es cierto que los trabajadores tenemos derecho a estas vacaciones, y que el periodo deseado por la mayoría para disfrutarlas es el verano. Es cierto también que durante este periodo las enfermedades, especialmente las de las vías respiratorias, que son las de mayor incidencia, disminuyen y no suelen presentarse brotes epidémicos de enfermedad y, por último, también es cierto que los personas que están pendientes de sus revisiones, tanto de las actividades preventivas de salud, como de las programadas de procesos crónicos, no suelen acercarse en este periodo para su atención. Vamos, podríamos decir que todos, trabajadores y pacientes nos tomamos un “respiro” estival.
Sin embargo, esta situación que deberíamos vivir con tranquilidad todos los años, a ciudadanía en general, trabajadores y pacientes, nos tiene alarmados. ¿Por qué es así, y por qué año tras año la alarma y el descontento de toda la colectividad se acrecienta?

En el ámbito hospitalario, partimos de una situación que no permite interrumpir ninguna actividad sanitaria, especialmente las pruebas complementarias, las intervenciones quirúrgicas o las consultas. Cuando las listas de espera son de la magnitud que conocemos, toda interrupción se ve como un sinsentido. Realmente tendríamos que poder aprovechar esta situación de “bondad saludable”, para acelerar todo aquello que pueda ser programado y disminuir las listas de espera.