viernes, 8 de febrero de 2013

“Las mentiras tienen las patas muy cortas”

BFM1053
Ya se está convirtiendo en costumbre, nefasta costumbre, que los políticos MIENTAN a la ciudadanía para conseguir réditos electorales y pasar por buena una gestión mediocre.
Este segundo caso parece ser el de la subordinada política de Riñones que sufrimos y soportamos los bejaranos.
Tal y como se detalla en BÉJAR AL DÍA, no le duelen prendas en adulterar los datos del consumo energético del Teatro Cervantes para tratar de lavar la cara a su pueril mandato, y también de paso a su ex-homólogo de antaño en anteriores legislaturas del PP, a la sazón actual responsable de la limpieza del espacio escénico bejarano desde 2012 y condenado por usurpación de funciones públicas en 2004.
Resulta cuanto menos curiosa esta "confusión", si no fuera producto de un malicioso ánimo dañino. Nada tienen que ver los 4.440,53 euros en el gasto de gas correspondientes a diciembre de 2011 inventados por  la subordinada política de Riñones, con los 2.521,71 euros que efectivamente se consumieron y probados documentalmente..

“Las mentiras tienen las patas muy cortas”, decía mi padre. Y qué verdad es. Esa mentira se desmontó con la publicación de la factura correspondiente a diciembre de 2011 por parte de BÉJAR AL DÍA y BÉJAR INFORMACIÓN con el importe real de 2.521,71 euros. Si esta factura publicada hace ya casi una semana fuera falsa, desconocemos por qué la subordinada política de Riñones no se ha querellado contra esos medios, y no tiene los arrestos ni los argumentos suficientes para rebatirla. La única manera sería reconocer y admitir su incompetencia.
Otra cuestión que nos llama la atención poderosamente es que no se ha comparado “por ejemplo” las facturas de noviembre de 2011 y 2012. Pero claro, es que la factura de 2011 es de tan sólo 1.455,15 euros y seguramente la de 2012 sea superior, ¿dónde está el ahorro del 50% dicho por la subordinada política de Riñones? 
Quizás para ahorrar, y siguiendo con las fútiles directrices de la subordinada política de Riñones, lo mejor es dejar cerrado el teatro durante todo un mes entero como se ha hecho este enero de 2013. Así, sí se puede ahorrar: "Muerto el perro, se acabó la rabia".
Todo este artificio parece deberse a la aviesa intención de echar mierda a la anterior gestión del Cervantes, al anterior equipo de Gobierno socialista, y de conseguir un titular fácil en la prensa en general aunque sea, cuanto menos, FALSARIO.